En nuestros predios tenemos amplios y variados cultivos de pasto, el cual, luego de ser recogido, es tratado mediante un proceso tecnificado de deshidratación solar, para lo cual nuestro clima tropical se convierte en una gran ventaja, en la búsqueda de la potencialización de los nutrientes encontrados en el mismo. Mediante este mecanismo se obtienen pastos casi secos con una humedad aproximada del 18 %, cuyas variedades son combinadas con productos de la zona, como la torta de maní, harina de arroz, y forrajes, perfectamente cultivados con las técnicas propias de una buena agricultura orgánica, llegando a rendimientos de pastos a los 75 días de 20Kg por metro cuadrado. Suministramos en la ración elementos probióticos que son incorporados en el agua, para aumentar la flora y fauna del rumen y con esto aumentar la ingesta en el estomago del animal, para conseguir los índices calculados. Todas las bases forrajeras están acompañadas de Kudzu, el cual ayuda a obtener las relaciones de proteína, fibra y energía requeridas para la calidad de los animales.